Los mallos del Prepirineo aragonés están protegidos bajo la figura Monumento Natural de los Mallos de Riglos, Aguero y Peña Rueba.
Fueron levantados por la orogenia alpina, iniciada hace unos 65 millones de años, cuando se formaron los Pirineos. La posterior erosión del agua los ha ido aislando y modelando, dando lugar a las actuales paredes rocosas gigantes que se reparten por la cara sur de las sierras exteriores del Prepirineo.
Los mallos de Riglos, situados a orillas del río Gállego y junto a la localidad del mismo nombre, son los más famosos, pero en esta misma zona encontrarás los de Agüero, Vadiello, Murillo de Gállego y el Salto de Roldán, entre otros. Te emplazamos a que los visites al atardecer, cuando su característico color rojizo se acentúa y contemplarlos es todavía más espectacular.
Sobre sus cimas redondeadas vuelan constantemente buitres y otras aves rapaces. Avistarlas es otro de los encantos de este territorio envuelto en leyendas que, en la actualidad, se han convertido en referente para escaladores de todo el mundo. Sólo en Riglos se han marcado unas 200 vías de escalada, la mayoría de elevada dificultad.
Mallos de Riglos. Qué ver y qué hacer
Los Mallos se encuentran cuidando el río Gállego que pasa por esta zona con la corriente cargada. Todo esto da vida a un ecosistema en el que aves de distintas especies acompañan todo el lugar. Son montañas con poca vegetación en forma de paredes verticales y un color tierra característico del lugar. Los Mallos son unas formaciones geológicas creadas por farallones y agujas de conglomerado rocoso que se han formado a lo largo de los siglos por el cauce del río Ebro cuando se creo la cordillera Pirenaica (orogenia alpina). En 2016 Los Mallos de Riglos fueron declarados Monumento Natural por el Consejo de Aragón.
Protegen al pueblo de Riglos que se encuentra a sus pies y por el cual tienen este nombre. Sin embargo, cada Mallo tiene su nombre, donde algunos de los más resaltantes son “El puro”, “la Magdalena” y “El cuchillo”. Esto, acompañado de distintos lugares que no puedes perder una vez que quieras hacer turismo Aragón en la zona. Son un lugar muy frecuentado por escaladores, por sus paredes verticales, y amantes de las aves, por la fauna que allí anida.
los Mallos de Riglos www.picoseuropa.netLugares que debes conocer al visitar los Mallos de Riglos
Los Mallos de Riglos son aproximadamente unas 20 diferentes paredes o formaciones rocosas, se formaron en la Era Terciaria o Cenozoica (hace unos 65 millones de años), que superan los 300 metros de altura. Lo que hacen realmente atractivo a este pequeño poblado que descansa a sus pies y que se adapta con facilidad. A lo largo de los años ha logrado sobrevivir en medio de este paisaje, conservando el encanto que ha tenido con el paso del tiempo.
Ahora te mostraremos algunos de los espacios turísticos que no te puedes perder si visitas este lugar. Tanto en su poblado como en los alrededores encontrarás maravillosos lugares que te darán una gran experiencia. Perfecto para compartir con amigos, familiares e incluso tomarse fotos para siempre recordar esta visita memorable.
Dentro del propio pueblo de Riglos te recomendamos visitar lo siguiente:
- El casco urbano
- La Iglesia de Nuestra Señora del Mallo
- La Ermita románica de San Martín
- El Embalse de la Pena
- El Monilito
- El Centro de Interpretación de aves rapaces
La majestuosa iglesia de Nuestra Señora de Riglos
Si quieres ir a una majestuosa iglesia y de fondo mirar los Mallos, sin duda es esta. Uno de los lugares más emblemáticos del pueblo de Riglos, cuya construcción es del Siglo XVII. Su ubicación es uno de los atractivos para los turistas, ya que se encuentra en la parte más alta del pueblo.
Tras estar cerca del mirador, ofrece grandes vistas al poblado y al resto del paisaje. Sin embargo, en su interior cuenta con obras románicas de la Virgen del Mallo y la de la Carcavilla. Fabricada con ladrillos y piedra para darle un toque colonial, sin duda un lugar que no puedes perderte.

El Mirador de Espinable
Con todo lo que hemos mencionado, es claro que existen diferentes tipos de miradores en todo el lugar. Uno de los más emblemáticos es el de Espinable que se encuentra en lo más alto de todo el Valle. Está en lo más altos de los Mallos, por lo que es una parada obligatoria si estás realizando la ruta del Camino del Cielo.
Ahí podrás también tener un momento para descansar, comer, tomar agua y seguir con el hermoso recorrido. Las vistas son realmente sorprendentes en todas las direcciones, viendo kilómetros de extensión de paisaje. Los fanáticos de estos espacios sin duda aprovecharán para tomar fotos y sentirse parte de la naturaleza que los rodea.
Realiza la ruta circular del Camino del Cielo
También conocido como el sendero circular, es una de las rutas que no puedes dejar pasar en tus visitas turísticas. Se trata de un sencillo recorrido con preciosas vistas, pero con desniveles fuertes que rodean a cada uno de los Mallos del lugar.
Si decides hacer esta ruta, comenzará en el pueblo de Riglos, justo a un lado de los parkings que tiene el poblado. Ahí podrás encontrar una señalización que te indicará el inicio de este gran recorrido que te llevará por todo el lugar.
Es importante mencionar que es una ruta circular que se puede hacer en ambos sentidos, algo que queda a tu preferencia. Sin embargo, lo ideal es comenzar por la izquierda, ya que la pendiente del final será mucho más cómoda para finalizar el recorrido.
Podrás pasar por cada uno de los Mallos, ver el pueblo desde las alturas y diversos paisajes que rodean el lugar. Sin duda es de las mejores experiencias que tendrás desde el momento que comiences a realizar esta ruta.
A los pies de los imponentes Mallos de Agüero, el trazado urbano de esta localidad intenta adaptarse a los desniveles del terreno. Agüero desprende sabor medieval en sus calles gracias al empleo de la piedra, los alféizares en las ventanas o los escudos sobre sus puertas. En el casco urbano podemos visitar su iglesia parroquial románica, con una magnífica portada donde se representa un pantocrátor acompañado del tetramorfos, también obra del llamado Maestro de Agüero como en la iglesia de Santiago y el museo de arte sacro que acoge en su cripta. La localidad cuenta con un interesante museo del órgano. Y en el extrarradio, en un espléndido enclave, la iglesia de Santiago, también románica, y de gran valor arquitectónico e histórico.
La iglesia de Santiago es uno de los ejemplos más notables del románico en Aragón. Se hizo un proyecto espectacular y cuando se llegó a la mitad, se cerró. Hay tres hipótesis para intentar explicarlo: la primera es que se trata de un homenaje de la reina Berta a su esposo muerto, Pedro I, que no llegó a concluir. Otra teoría es que fue construida por los monjes del cercano monasterio de San Juan de la Peña para acercarse al valle y no se finalizó por problemas económicos. Por último, se dice que Ramiro II el Monje tenía intención de retirarse a este lugar después de traspasar el reino a su hija Petronila, pero falleció antes de que se acabase la obra quedando, por tanto, inconclusa. Seguramente, tiene que ver con la corte, por la monumentalidad de los restos. Además, en uno de los capiteles del interior aparece la figura de un rey.
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