lunes, 20 de agosto de 2012

CROACIA, los lagos de Plitvice


        Declarado Parque Nacional por la antigua Yugoslavia en 1949 y Reserva Natural reconocida por la UNESCO desde 1979.
 

El parque Nacional de los lagos de Plitvice es una reserva forestal de 295 kilómetros cuadrados y está en el mismo centro de Croacia. Tiene 16 lagos superpuestos en cadena y las cascadas que aparecen, se extienden hasta un cañón de piedra caliza.
Los caminos y los puentes de madera invitan al senderismo, para ir llegando a los distintos lagos.

   Tenemos la posibilidad de elegir nuestra visita según estos cuatro itinerarios. Vamos a escoger uno de dificultad media alta, pues tenemos todo el día para realizar la actividad.
 Vemos que existe la posibilidad de un  paseo en barco por el lago Kocjak, Conecta los 12 lagos superiores con los 4 inferiores.

         


       No lo cogemos, pues pretendemos hacer el recorrido por los caminos que circundan los lagos. A ver que tal se nos da la orientación. Vamos con un pequeño mapa que nos han dado en la entrada.
    Empezamos por la parte superior, desde la altura es más fácil orientarnos.

      Reconozco muchas hayas, abetos y algunos pinos, los menos. Ya sabemos hacia dónde tenemos que dirigir nuestros pasos, ¿o no? ¿Preguntar el camino? ¿Pero qué dices?

                  
 
                                                                      Por aquí vamos bien...
                          

    Las primeras cascadas aparecen. Vamos en contra de la corriente, hacia los lagos superiores. El día es estupendo y a estas horas de la mañana el tiempo es ideal para hacer senderismo.
           

        Estamos en la zona superior donde se encuentran 12 lagos de diferentes tamaños. Por estas escaleras descendemos hasta el lago de la Cueva. 
                         

   En la guía de entrada he leído en muchos lugares la palabra "travertino". Se refiere al milagro que convierte el musgo en roca conforme el agua va depositando cal y cal.
     
        Hemos llegado a un punto que no nos daba confianza, Nos damos la vuelta en busca de senderos-puente de madera que nos conduzcan a los lagos inferiores. Los hemos encontrado.


      La parte inferior acoge a 4 lagos. Casi todos los cañones alcanzan unos 40 metros de altura.
           

       Llevamos caminando y disfrutando unas cuatro horas. ¿Merche estás muy cansada? Me dice que no, pero paramos y comemos algo, para continuar por la parte baja.

    Las cascadas se repiten y cada vez van adquiriendo más altura.
     

Y por fin. llegamos a la cascada más famosa. Se nota, pues es donde más gente estamos encontrando.

              Es el último lago y aquí se encuentra Veliki slap, la cascada de 78 metros de caída.
                 
                                         


  Después de cinco horas y media finalizamos nuestra visita, Pero aún nos falta ponerle la guinda. Nos recomendaron comer en este bar al aire libre, que se encuentra cerca de la entrada del Parque. Pues allí nos dirigimos.
      Este es el menú, una forma original de presentarlo. Apenas entendemos nada y a estas horas no estamos para traducir ni adivinar. Vamos para adentro y algo nos darán aunque no sean horas.     




sábado, 18 de agosto de 2012

CROACIA, Istria

      
 
   Hemos reservado un hotel, antigua residencia termal, con influencia italiana. Venecia está a la vuelta de la esquina, nunca mejor dicho. Las termas se han reconvertido en un gran spa, que a la llegada agradecemos.

  Opatija nos interesa como centro logístico, desde el que movernos. Pasaremos dos noches.
Tras un buen descanso, nos hemos levantado pronto . Un buen desayuno y una vuelta por el paseo marítimo.


    La carretera, una autopista, es buena. El paisaje está verde y es bastante llano, aunque en la distancia se divisan las montañas que delatan la cordillera alpina. La tarde va avanzando cuando salimos de Ljubjana con dirección a Opatija, en la península de Istria,   


Hoy tenemos previsto recorrer tres pueblos de la península. Cogemos el coche y nos dirigimos a Porec, La carretera me recuerda a las carreteras de la costa brava o de la isla de Mallorca. El paisaje es bonito, Lo tomaremos con calma.


 Llegamos a Porec. Aparcamos, no sin dificultad, y a caminar...
Callejuelas y más callejuelas, diseñadas al estilo romano. El libro guía nos dirige hacia la Calle Decumanus. Calle adoquinada y flanqueada a izquierda y derecha por palacios góticos y barrocos, muy bien conservados.
   
   En el paseo guiado por Lonely planet, nos encontramos con la Torre pentagonal de estilo gótico y que formaba parte de la antigua muralla.
    Muy cerca el Palacio Sincic de estilo barroco, aislado entre edificios románicos y góticos.
  

    Pero, sin lugar a dudas, la edificación más representativa de Porec es la Basílica Eufrásica, declarada Patrimonio de la Humanidad. Esta situada en el centro de la ciudad vieja, es de origen bizantino del VI y a cuya torre se puede acceder para disfrutar de las vistas sobre el mar adriático y del puerto de pesquero de Porec.
      A destacar el campanario al que se accede por el baptisterio octogonal, que he intentado captar en la fotografía, y sobre todos los mosaicos bizantinos del ábside. Toca sentarse y admirarlos... Los doce apóstoles, rosetones con santos.

  
    Volvemos al coche y nos dirigimos a Rovimj. No hay mucho tráfico, pero la carretera es prácticamente de línea continua. Sin embargo, la vista del pueblo desde la carretera, merece la pena.
    

     Rovinj se encuentra a unos escasos 34 km de Porec. Este pequeño pueblo pesquero fue hasta 1763 una isla, año en el que se cubrió el canal que lo separaba del continente y que ahora se utiliza como acceso. Su casco histórico, conocido como Stari Grad, está formado por un conjunto peatonal de calles adoquinadas, en cuyos bajos se encuentran gran número de tiendas de arte y artesanía. Hemos encontrado varios pintores con las manos en su obra.

 Justo en el centro de la península está la iglesia gótica de Santa Eufemia. Dicen que se encuentra su sarcófago. Cuenta la leyenda que Eufemia fue martirizada en Grecia, allá por el siglo V. Su féretro llegó por el mar hasta estas costas y al final, no entramos,
   Vamos a dedicarnos a callejear un poco. Llegamos al Arco Balbi construido en el XVII en el lugar que estaba la puerta más antigua de la ciudad. Sus calles denotan la influencia italiana.
                                     

               Volvemos a subirnos al coche. Nos dirigimos a Pula nuestro último destino.

         Pula, a unos 40 km al sur de Rovinj, es la ciudad de mayor tamaño de Istría y destaca sobre todo por la gran cantidad de restos romanos que pueblan sus calles. El más importante es su imponente Anfiteatro, de la misma época que el de Roma, perfectamente conservado y el sexto más grande del mundo, en su interior cada verano se suelen llevar a cabo conciertos y obras de teatro.

  

     Durante la Edad Media Pula llego a tener un total de 10 puertas que daban acceso a la ciudad, hoy se puede visitar la conocida como Puerta del Oro, que nos lleva al centro histórico en el que disfrutar del impresionante Arco del Triunfo de los Sergios (una rica familia de la época) o descansar junto al Foro y el Templo de Augusto, rodeado de terrazas, restaurantes y heladerías y donde también encontramos la Oficina de Turismo y el Palacio Comunal o Ayuntamiento.

                 
   Damos una vuelta para buscar algún sitio donde comer algo. Es bastante tarde y nos tenemos que conformar con estos platos.

                        

     Toda la península de Istría está rodeada de preciosas playas de aguas cristalinas, suelen ser bastante salvajes, sin apenas infraestructuras turísticas y de piedras, como casi todas del país dálmata, pero con un enorme encanto. Lo mejor es dejarse llevar por nuestra intuición y parar en aquellas que más nos atraigan, pero una de las más visitadas en la Playa Verudela a unos 15 km de Pula.

                                 

    Tomamos la carretera y volvemos a desandar los kilómetros mañaneros. Esta vez vamos bordeando la costa.

   

                   

                    Criadero de ostras en la ría de Limski, de un sabor más dulce que la ostra del Atlántico. Eso nos cuentan, pues no las hemos probado...


                                                                    
        Y vuelta a Opatija.Tengo ganas de un Gintonic. La chica que sirve las bebidas me corrige: se dice "Gin and Tonic".