Enclavada en la salida del valle del río Aragón, en la depresión de la Canal de Berdún, Jaca ejerce de capital del Pirineo aragonés, como centro turístico, patrimonio histórico, Camino de Santiago y deportes de invierno.
La Ciudadela de Jaca es, sin duda, uno de los mejores ejemplos de arquitectura militar de España.
En el exterior, muros, foso, torres, baluartes y puertas destacan por su perfección y belleza. Me recuerda al fuerte de Figueras y Pamplona.
La Ciudadela de Jaca sirvió también de campo de concentración de prisioneros republicanos durante la Guerra Civil.
El gran patio central
Contiene el Museo de Miniaturas Militares, una sensacional colección de 32.000 figuritas de plomo que recrean famosas batallas de la historia.
Contiene el Museo de Miniaturas Militares, una sensacional colección de 32.000 figuritas de plomo que recrean famosas batallas de la historia.
La Catedral de Jaca
La Catedral de San Pedro es un templo que se comenzó a construir hace casi un milenio, siendo hoy una de las iglesias más antiguas del Románico español y una de sus obras fundamentales de la variante aragonesa del Camino de Santiago.La catedral conserva su estilo románico, con su planta de tres naves y dos puertas de acceso. En su construcción hay una sucesión de estilos donde se encuentran elementos góticos y barrocos, fruto de la evolución del templo a lo largo del tiempo.
La parte que rodea al claustro de la Catedral de Jaca alberga el Museo Diocesano, otra de las joyas de la localidad. En su interior se esconde una de las mejores colecciones de pintura mural románica del mundo, además de otro tipo de piezas de arte medieval.
El elemento más importante del Museo Diocesano son las pinturas de Bagües, de finales del siglo XI, procedentes de la iglesia de los santos Julián y Basilisa de esta localidad zaragozana. Muchos apodan a esta sala la ‘Capilla Sixtina del Románico español’, también por su representación del Antiguo y del Nuevo Testamento.
Centro histórico de Jaca
Una ciudad como Jaca, con tanta relevancia a lo largo de los siglos, merece un rico centro histórico. Y así es. De hecho, esta considerado como Bien de Interés Cultural. En él, destacan monumentos como las citadas Ciudadela y Catedral, pero también el edificio del Ayuntamiento, de mediados del siglo XVI, con su característica Torre del Reloj. El Ayuntamiento acoge algunas obras de interés artístico e histórico, como un crismón del siglo XII procedente de la ermita de Sarsa.
Otro ejemplo representativo del centro histórico de Jaca es el monasterio de las Benedictinas, también del siglo XVI, con la aneja iglesia de San Ginés, que conserva una portada románica.
No menos interesante resulta la ruta por los edificios modernistas de Jaca, levantados a principios del XX tras el derribo de la muralla medieval. El artífice de la llegada del Modernismo a Jaca fue Francisco Lamolla, encargado por el municipio de diseñar un nuevo trazado urbano.
De ese periodo destacan construcciones como las que se sitúan en los números 5, 7 y 12 de la avenida Primer Viernes de Mayo, el palacete del Marqués de la Cadena o el comercio situado en la calle Echegaray, al más puro estilo Glasgow.
Mirador del Fuerte de Rapitán
Sin duda, este es el mejor lugar para llevarse en las retinas (y en el teléfono móvil) una imagen de conjunto de la ciudad de Jaca y de las montañas pirenaicas que la enmarcan, incluida la Peña Oroel.
Situado a más de 1.100 metros de altitud, el mirador se encuentra junto a la fortaleza de Rapitán, construcción de finales del siglo XIX desde donde se domina un impresionante paisaje entre lo urbano y lo natural. Como curiosidad, fue precisamente en este lugar adonde llegaron algunos de los principales avances tecnológicos de principios del siglo XX: el telégrafo, el teléfono y el alumbrado por electricidad.
El elemento más importante del Museo Diocesano son las pinturas de Bagües, de finales del siglo XI, procedentes de la iglesia de los santos Julián y Basilisa de esta localidad zaragozana. Muchos apodan a esta sala la ‘Capilla Sixtina del Románico español’, también por su representación del Antiguo y del Nuevo Testamento.
Centro histórico de Jaca
Una ciudad como Jaca, con tanta relevancia a lo largo de los siglos, merece un rico centro histórico. Y así es. De hecho, esta considerado como Bien de Interés Cultural. En él, destacan monumentos como las citadas Ciudadela y Catedral, pero también el edificio del Ayuntamiento, de mediados del siglo XVI, con su característica Torre del Reloj. El Ayuntamiento acoge algunas obras de interés artístico e histórico, como un crismón del siglo XII procedente de la ermita de Sarsa.
Otro ejemplo representativo del centro histórico de Jaca es el monasterio de las Benedictinas, también del siglo XVI, con la aneja iglesia de San Ginés, que conserva una portada románica.
No menos interesante resulta la ruta por los edificios modernistas de Jaca, levantados a principios del XX tras el derribo de la muralla medieval. El artífice de la llegada del Modernismo a Jaca fue Francisco Lamolla, encargado por el municipio de diseñar un nuevo trazado urbano.
De ese periodo destacan construcciones como las que se sitúan en los números 5, 7 y 12 de la avenida Primer Viernes de Mayo, el palacete del Marqués de la Cadena o el comercio situado en la calle Echegaray, al más puro estilo Glasgow.
Mirador del Fuerte de Rapitán
Sin duda, este es el mejor lugar para llevarse en las retinas (y en el teléfono móvil) una imagen de conjunto de la ciudad de Jaca y de las montañas pirenaicas que la enmarcan, incluida la Peña Oroel.
Situado a más de 1.100 metros de altitud, el mirador se encuentra junto a la fortaleza de Rapitán, construcción de finales del siglo XIX desde donde se domina un impresionante paisaje entre lo urbano y lo natural. Como curiosidad, fue precisamente en este lugar adonde llegaron algunos de los principales avances tecnológicos de principios del siglo XX: el telégrafo, el teléfono y el alumbrado por electricidad.