viernes, 24 de abril de 2026

Huesca, Los Mallos de Riglos y Agüero

 

   Fueron levantados por la orogenia alpina, iniciada hace unos 65 millones de años, cuando se formaron los Pirineos. La posterior erosión del agua los ha ido aislando y modelando, dando lugar a las actuales paredes rocosas gigantes que se reparten por la cara sur de las sierras exteriores del Prepirineo.
 Los mallos de Riglos, situados a orillas del río Gállego y junto a la localidad del mismo nombre, son los más famosos, pero en esta misma zona encontrarás los de Agüero, Vadiello, Murillo de Gállego ...

                                 
 
Los Mallos se encuentran cuidando el río Gállego que pasa por esta zona con la corriente cargada. Todo esto da vida a un ecosistema en el que aves de distintas especies acompañan todo el lugar. Son montañas con poca vegetación en forma de paredes verticales y un color tierra característico del lugar. Los Mallos son unas formaciones geológicas creadas por farallones y agujas de conglomerado rocoso que se han formado a lo largo de los siglos por el cauce del río Ebro cuando se creo la cordillera Pirenaica (orogenia alpina).

                               

Protegen al pueblo de Riglos que se encuentra a sus pies y por el cual tienen este nombre. Sin embargo, cada Mallo tiene su nombre, donde algunos de los más resaltantes son “El puro”, “la Magdalena” y “El cuchillo”. Esto, acompañado de distintos lugares que no puedes perder una vez que quieras hacer turismo Aragón en la zona. Son un lugar muy frecuentado por escaladores, por sus paredes verticales, y amantes de las aves, por la fauna que allí anida.
   Los Mallos de Riglos son aproximadamente unas 20 diferentes paredes o formaciones rocosas, se formaron en la Era Terciaria o Cenozoica (hace unos 65 millones de años), que superan los 300 metros de altura. Lo que hacen realmente atractivo a este pequeño poblado que descansa a sus pies y que se adapta con facilidad. A lo largo de los años ha logrado sobrevivir en medio de este paisaje, conservando el encanto que ha tenido con el paso del tiempo.


Si quieres ir a una majestuosa iglesia y de fondo mirar los Mallos, sin duda es esta. Uno de los lugares más emblemáticos del pueblo de Riglos, cuya construcción es del Siglo XVII. Su ubicación es uno de los atractivos para los turistas, ya que se encuentra en la parte más alta del pueblo.

Pueblo


 

Realiza la ruta circular del Camino del Cielo, también conocido como el sendero circular. 
Comienzo en el pueblo de Riglos, justo a un lado de los parkings que tiene el poblado.
Es importante mencionar que es una ruta circular que se puede hacer en ambos sentidos, algo que queda a tu preferencia. Sin embargo, lo ideal es comenzar por la izquierda, ya que la pendiente del final será mucho más cómoda para finalizar el recorrido.

     

 

  

Podrás pasar por cada uno de los Mallos, ver el pueblo desde las alturas y diversos paisajes que rodean el lugar. Sin duda es de las mejores experiencias que tendrás desde el momento que comiences a realizar esta ruta.

      

Con todo lo que hemos mencionado, es claro que existen diferentes tipos de miradores en todo el lugar. Uno de los más emblemáticos es el de Espinable que se encuentra en lo más alto de todo el Valle. Está en lo más altos de los Mallos, por lo que es una parada obligatoria si estás realizando la ruta del Camino del Cielo.


    



Ermita San Martin prerrománico
  Es un sencillo edificio de una nave, con planta rectangular y cabecera semicircular orientada al este. Está realizado en sillares de arenisca.
  En el exterior presenta diversos elementos de interés. Destaca la decoración del alero de la cabecera, consistente en una hilada de taqueado jaqués sostenida por canecillos de piedra con figuras labradas. Hay diferentes representaciones animales (un conejo) y humanas (figuras masculinas encogidas de brazos mutilados, dos imágenes femeninas que evocan bailarinas), que a pesar de su diversidad han hecho pensar en una temática general centrada en la lujuria. Los canecillos de la nave, de labra cóncava en forma de nacela, están sin decorar.



   A los pies de los imponentes Mallos de Agüero, el trazado urbano de esta localidad intenta adaptarse a los desniveles del terreno. Agüero desprende sabor medieval en sus calles gracias al empleo de la piedra, los alféizares en las ventanas o los escudos sobre sus puertas. 

  

     

En el casco urbano podemos visitar su iglesia parroquial románica, con una magnífica portada donde se representa un pantocrátor acompañado del tetramorfos, también obra del llamado Maestro de Agüero como en la iglesia de Santiago y el museo de arte sacro que acoge en su cripta.
 

       

 La localidad cuenta con un interesante museo del órgano. 

                        

 Por último, se dice que Ramiro II el Monje tenía intención de retirarse a este lugar después de traspasar el reino a su hija Petronila, pero falleció antes de que se acabase la obra quedando, por tanto, inconclusa. Seguramente, tiene que ver con la corte, por la monumentalidad de los restos. Además, en uno de los capiteles del interior aparece la figura de un rey.


        

  Y en el extrarradio, en un espléndido enclave, la iglesia de Santiago, también románica, y de gran valor arquitectónico e histórico.
 
    
   La iglesia de Santiago es uno de los ejemplos más notables del románico en Aragón. Se hizo un proyecto espectacular y cuando se llegó a la mitad, se cerró. Hay tres hipótesis para intentar explicarlo: la primera es que se trata de un homenaje de la reina Berta a su esposo muerto, Pedro I, que no llegó a concluir. Otra teoría es que fue construida por los monjes del cercano monasterio de San Juan de la Peña para acercarse al valle y no se finalizó por problemas económicos.




                             








































No hay comentarios:

Publicar un comentario