Mirador Amatista
A pie de la carretera AL-4200 entre las poblaciones de La Isleta del Moro y Rodalquilar encontramos este mirador, construido en el lugar de un antiguo puesto de vigilancia de la Guardia Civil.Desde él podemos contemplar los acantilados, de parte de la sierra de Cabo de Gata, adentrándose en el mar, a vista de pájaro. Y contemplar como el mar se funde con un cielo más azul de lo que estamos acostumbrados. Se pueden observar varias pequeñas calas para el baño, el pueblo de la Isleta del Moro y, en la lejanía destaca el Pico de los Frailes la montaña más alta del parque, con 500 metros de altura.
Playa El Playazo, también conocida como Playazo de Rodalquilar, combina la belleza natural con la intriga histórica. La playa está dominada por la Batería de San Ramón, del siglo XVIII, una pequeña fortaleza que añade un toque de historia a este pintoresco lugar.
La playa está integrada en la vida del pueblo, lo que permite a los visitantes observar y participar en las costumbres locales. Se puede ver a los pescadores remendando sus redes o descargando sus capturas diarias, lo que ofrece una visión de la vida costera tradicional.
Restaurante hogar del jubilado
Isleta del Moro
Encarna a la perfección el pueblo de pescadores típico de la zona, las barquitas cerca de la playa, las casas blancas y modestas de los pescadores y la extraordinaria paz en la mayor parte del año que sólo se interrumpe parcialmente en los meses veraniegos.Destaca la playa con 2 grandes peñones o formaciones terrestres, visibles desde muy lejos, una de ellas queda ligeramente separada, tal que si fuera una pequeña isla, de ahí recibe el nombre el pueblo: “la Isleta del Moro”.
Desde la carretera, antes de bajar tendremos una imagen de postal de la totalidad del pueblo: un gran palmeral a la entrada, las casitas blancas amontonadas cerca de la playa y los grandes islotes característicos de esta población.
Las Negras
Rodalquilar
Rodalquilar
Es ideal para relajarse y disfrutar de la tranquilidad y sosiego de sus calles, donde las construcciones antiguas y las más nuevas, de arquitectura moderna, se confunden en un único estilo arquitectónico de plantas bajas y paredes blancas. Rodalquilar fue un antiguo centro minero, en la antigüedad se extraía alumbre de sus montañas, ya en el siglo XIX y XX la explotación se concentró en sus minas de oro, hoy día las minas ya no son explotadas debido al alto coste de obtención del mineral. En la entrada del pueblo aún se conservan las antiguas casas de los mineros, hoy día abandonadas, sobre las cuales existe un futuro proyecto de rehabilitación. El Jardín Botánico el Albardinal en Rodalquilar es una visita imprescindible para sentirse en un auténtico oasis, con 9 hectáreas de extensión alberga numerosos ecosistemas vegetales, tanto de especies autóctonas, como de cactus, palmeras y plantas más tropicales. También se puede visitar el museo del minero y las antiguas minas.
Cerca del pueblo, a un kilometro aproximadamente, se encuentra la playa de El Playazo, un lujo para los bañistas. Camino a la playa podemos ver La Torre de los Alumbres, una antigua torre defensiva construida en el siglo XVI, es la construcción más antigua del parque, y que servía para proteger la mina del pueblo de los ataques de piratas. Durante la Edad Media en el pueblo de Rodalquilar se explotaban las minas de Alumbre un mineral que se utilizaba para la fijación de los colores en los tejidos y de alto valor económico en la antigüedad. Los piratas berberiscos aprovechaban el transporte del mineral hacia la playa para robarlo, por ese motivo se construyó la torre en el camino de la playa, para almacenar y proteger el mineral.
Cerca del pueblo, a un kilometro aproximadamente, se encuentra la playa de El Playazo, un lujo para los bañistas. Camino a la playa podemos ver La Torre de los Alumbres, una antigua torre defensiva construida en el siglo XVI, es la construcción más antigua del parque, y que servía para proteger la mina del pueblo de los ataques de piratas. Durante la Edad Media en el pueblo de Rodalquilar se explotaban las minas de Alumbre un mineral que se utilizaba para la fijación de los colores en los tejidos y de alto valor económico en la antigüedad. Los piratas berberiscos aprovechaban el transporte del mineral hacia la playa para robarlo, por ese motivo se construyó la torre en el camino de la playa, para almacenar y proteger el mineral.
A unos 5 kilómetros de Rodalquilar está el Cortijo del Fraile, que aunque su estado es de abandono, es la mejor representación de gran cortijo o cortijo señorial de esta zona. Este enclave también recibe muchas visitas de gente que se siente atraída por el aura de misterio que tiene este lugar, debido a los trágicos hechos que Federico García Lorca inmortalizó en su obra Bodas de Sangre