domingo, 29 de marzo de 2026

Castellón, Peñiscola.

 


Castillo de Peñíscola

El Castillo Templario de Peñíscola es quizás el principal atractivo de la ciudad y sin lugar a dudas, una visita imprescindible para esta escapada. Se lo conoce también con el nombre de Castillo del Papa Luna. Se trata de una fortaleza, cuya visita nos permite descubrir sus salas, la iglesia, el salón gótico o el Patio de Armas. Además, en la parte superior, las vistas de toda la ciudad de Peñíscola incluyendo el mismo casco antiguo, resultan impresionantes. Su emplazamiento también es razón para que este lugar no deje indiferente a nadie.


Jardines del Castillo de Peñíscola

También conocido como el “Parque de la Vieja Artillería” porque albergaba la antigua artillería que sirvió para defender el castillo de los ataques piratas. Hoy, este lugar es una auténtica maravilla.



Bufador de Peñíscola

El Bufador de Peñíscola es un rincón muy reconocido de la ciudad y no hay visitante que se lo quiera perder. Se trata de una formación geológica en forma de agujero en la roca que conecta la calle donde se encuentra con una cueva subterránea.
Lo que hace especial a este lugar es el sonido característico que se escucha desde la calle proveniente del agujero, parecido al de un aullido y provocado por el oleaje al entrar por este espacio subterráneo. Se dice, que este sonido disuadía antiguamente a quienes intentaban asaltar el Castillo de Peñíscola.
El mayor espectáculo se da cuando el mar está muy bravo y el orificio se convierte en un «geiser», llegando a salpicar hasta una gran altura, como se muestra en este video.
Para llegar al Bufador hay que dirigirse C/Baixada Bufador y si se prefiere otra perspectiva más amplia y completa del hoyo, se puede subir a la C/Príncipe y ver esta esquina desde una mayor altura.


Casa de les Petxines o Casa de las Conchas

Ya lo indica su nombre. La Casa de las Conchas se llama así por la decoración de su fachada, repleta de conchas blancas. Gracias también a sus ventanales de estilo árabe y el escudo del Papa Luna, es un rincón que no pasa desapercibido cuando uno pasea por las calles de Peñíscola y es por ello que recibe multitud visitas de viajeros que sienten interés por el lugar, sobre todo al conocer su curiosa historia.


La Casa de las Conchas se encuentra de camino por el recorrido que lleva al Castillo de Peñíscola y esconde una hermosa historia sobre el amor por Peníscola y su mar que demostró tener un matrimonio de los años 50, cuando al pasar por una mala etapa económica y la necesidad de alimentar a sus 3 hijos, empujó a la mujer, Justa, a contar la historia de todos los rincones de la ciudad a quienes la visitaban, a cambio de su voluntad. Sin ella ser consciente, hizo historia convirtiéndose en la primera guía turística de Peñíscola.

Esto permitió a la familia llegar a comprarse el terreno donde construirían su casa y posteriormente decorarían con conchas de la zona, adquiridas del intercambio por tabaco con marineros. Posteriormente, también abrió la primera tienda de recuerdos que se conoce de Peñíscola.



Faro de Peñíscola

Peñíscola ofrece muchos lugares donde poder disfrutar de vistas panorámicas de la ciudad y el mar , pero uno de los mejores lugares es sin duda el Faro de Peñíscola. si no te quieres complicar la vida puedes contratar un free tour.

Maestrazgo, estrechos de Valloré



El estrecho de Valloré es un magnífico cortado bañado por las aguas del río Guadalope situado en la pequeña pedanía de Montoro de Mezquita, muy cerca de Villarluengo.

Descubre este entorno único en el corazón del Maestrazgo turolense, un cortado oculto al que puedes acceder gracias a las pasarelas instaladas a lo largo del recorrido.
Los casi 200 metros de pasarelas instaladas a lo largo del cortado lo convierten en una ruta fluvial apta para toda la familia y en un excelente espacio para disfrutar de la naturaleza del Maestrazgo. El itinerario te descubre un entorno natural impresionante, por sus inmensas paredes verticales, sus formaciones geológicas, la calidad de sus aguas, la fauna y la vegetación ribereña.

Para llegar hasta allí tendrás que salir desde las eras de Montoro de Mezquita y, tras recorrer un kilómetro, llegarás al cortado y podrás comenzar el recorrido por las pasarelas. 

La pequeña pedanía de Montoro de Mezquita, situada en el corazón del Maestrazgo turolense, cuenta con tesoros naturales que te sorprenderán.








Tras 200 metros de paseo se accede al valle, donde comienza el segundo estrecho y el río Guadalope se abre paso por el lugar más angosto de todo su recorrido



              





Zona pasarelas





























                     

























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Si lo deseas, siguiendo el curso del río puedes continuar la ruta a lo largo de 23 kilómetros hasta la vecina localidad de Aliaga. Gracias a la instalación de diversas pasarelas en varios tramos del río, los dos pueblos se encuentran unidos por este espectacular paseo fluvial que te descubre un entorno natural impresionante. El trazado discurre por Aliaga, presa de Aldehuela, La Hoz Mala, Molino de La Tosca, Boca Infierno, Estrechos de Valloré, Montoro de Mezquita, Estrecho de las Tajadas y los Órganos de Montoro. Existen cinco zonas de parking a lo largo del itinerario.





Uno de los lugares que no puedes perderte son los espectaculares órganos de Montoro, un capricho geológico de más de 200 metros de altura que podrás admirar desde la carretera que circula entre Ejulve y Villarluengo.



Desde el mirador de Valloré se disfruta de unas impresionantes vistas del valle, de los estrechos y de los paredones rocosos. Podrás llegar hasta él realizando un exigente ascenso desde el pueblo por un sendero no apto para personas con vértigo, el PR TE 81.




Acércate también a conocer las pinturas rupestres del Cantalar y la ermita de San pedro de la Roqueta, donde cada año acuden en romería los pueblos de Villarluengo, Pitarque y Montoro.