sábado, 2 de abril de 2022

PALENCIA, el exterior de la Catedral


  Aunque la provincia de Palencia es conocida fundamentalmente por su arquitectura románica, esta catedral es de estilo gótico. Me la habían recomendado y hago caso a la sugerencia.
 El exterior de la catedral es sobrio, sólo roto por la belleza de algunas de las portadas y el ábside. Tiene cinco puertas que se distribuyen por las tres fachadas principales.
  Ahora estoy en la plaza de la Inmaculada y voy a rodear el edificio.

                               
 
   Es una de las partes más antigua de la catedral de Palencia y se construyó íntegramente en el estilo gótico clásico. Es un ábside poligonal con grandes ventanales.


  Dando esta vuelta, me encuentro con las cinco puertas de acceso: la del Obispo, la que más me ha gustado por eso la he puesto dos veces; la de los Novios, la de los Reyes, la del Hospital ( la más moderna) y la de San Antolín.

                               
   El ábside se encuentra rematado por un conjunto de pináculos entre los que aparece un grupo de gárgolas relacionados con la muerte o el infierno y seres fantásticos.
   Los constructores y rehabilitadores tenían mala baba; un fotógrafo, un grifo con cabeza de intelectual, varios aliens y el casco de obra de un obrero sobre la cabeza de un San Juan... Me lo comentaron, y he encontrado la divertida górgola.

 


 
                                Y ahora saco la entrada y me voy para adentro... ¿Os hacéis una idea?














PALENCIA, la ciudad del río Carrión

 

     Por fin, descubro la ciudad. Estoy llegando después de un viaje plácido y sin apenas coches.
 La panorámica describe una planicie y una ciudad amistosa en tamaño. Veremos qué tal se me da.

  Lo primero que hago tras pasar por el hotel, es dirigirme al alto donde reside el Cristo del Otero.
Situado en un cerro a las afueras de la ciudad, es una de las estatuas de Cristo más grandes del mundo.      Mide unos 20 metros de altura y a sus pies hay un mirador para ver la ciudad y un pequeño museo dedicado a Victorio Macho, el escultor. No sabía que era palentino...

 

Pido ayuda a un operario que encuentro en el mirador, para que me ayude a localizar el río, la catedral, el Canal de Castilla...
                 

   El río Carrión alimenta la ciudad. Sus orillas son perfectas para dar un paseo, pues hay varios parques y zonas verdes, como el Parque Isla Dos Aguas.  Desde el parque diviso tres puentes  que lo cruzan en la zona cercana al centro de la ciudad.
   El más antiguo es Puentecillas, cuyo origen es de la época romana aunque el aspecto actual es del siglo XVI. Después vendría el Puente Mayor, construido en el siglo XVI en piedra de sillería, y por último, el Puente de Hierro, inaugurado en 1911.

   
 
   Me dirijo hacia la Plaza Mayor. Una plaza con arcadas y supongo que llena de vida pues tiene muchos lugares de ocio. 

   Aquí encuentro el Ayuntamiento de la ciudad y una estatua de Victorio Macho dedicada a Alonso Berruguete, escultor nacido en la localidad palentina de Paredes de Nava. Todavía la gente no ha aparecido. ¿Es temprano para el vermout?
  

Parece una ciudad desierta. Tal vez después de comer...

 

  Busco el centro, centro, La Calle Mayor y sus arcos. El Colegio de Villandrando le da colorido a la calle Mayor de Palencia
  




  
  
  
 
  Ya de retirada paso por el el parque de El Salón. Me parece curioso el nombre. Pregunto a una pareja de mi edad por su nomenclatura y no me saben contestar. Lo llaman así de toda la vida. Parece que es el Parque del Salón de Isabel II.

 









PALENCIA, un viaje por la gran desconocida


   Tenía previsto este viaje para antes de la Pandemia del dichoso Covid 19. Pero por razones obvias tuve que aplazarla. El parón me permitió leer algo sobre el Camino Lebaniego y el Románico Palentino y enterarme con un poco más de profundidad de la construcción del Canal de Castilla.

   Éstos serán mis objetivos para este viaje. Un viaje, que en principio iba a ser el de un mochilero a base de zapatillas, pero que después de algunos arreglos de mi esqueleto articular, la aventura se ha transformado en un viaje en coche por todos los lugares palentinos que sea capaz de visitar en una semana.


Comarca del Cerrato 
 Un paisaje llano de cereal con leche de oveja y buen queso. En la agenda están Dueñas, Venta de Baños y especialmente la ermita visigoda de San Juan de Baños
                              


Tierra de Campos
  Hablando de cereal y llanuras, la tierra de campos de trigo, cebada, avena... Aves rapaces y los famosos palomares castellanos. Tal vez coma algunos pichoncitos estofados...
  Palencia capital y Frómista me esperan...

       

                   


Valles y Páramos
Ríos grandes y pequeños El Pisuerga y el Carrión, que alimentan al Duero.


 

El Canal de Castilla y Herrera del Pisuerga, las Villas Romana de Saldaña, Carrión de los Condes... están en mi mente.






Montaña Palentina

  El norte pondrá fin al viaje. De un lado las montañas palentinas precedidas por Aguilar de Campoo y Ojeda y todos sus pantanos. Del otro, el culmen del Camino Lebaniego, Santo Toribio, entre las montañas cántabras de Picos de Europa.

      

                                      


martes, 10 de marzo de 2020

COLOMBIA, ¡Adiós, Colombia!



    Colombia es un país que me ha gustado visitar. No puedo decir que me haya atrapado, pero sí que puedo volver para realizar algunas visitas que se me han quedado por el camino.
   Los objetivos que tenía al programar el viaje los he cumplido con creces. Visitas a ciudades, museos y mercados; baños en aguas caribeñas y ríos de montaña; paseos por desiertos, senderos de montaña,  selvas y cafetales; escalones y más escalones; platos típicos, zumos, jugos, arepas, frutas; fiestas de carnaval y gente con la que platicar tras un "tinto" o una infusión de coca; aviones, busetas, lanchas y hasta una moto en la que "me he dañado la cadera..."
    Dejo para un nuevo viaje, toda la zona del departamento de Santander, que creo se merece una o dos semanas, la Ciudad Perdida, el Parque Tayrona, La Guajira y tal vez alguna isla... Y otras zonas que ni se me han pasado por la cabeza.
    Su gente se ha portado muy bien conmigo y me he sentido acogido y respetado. Yo he intentado actuar con el mismo respeto y empatía. En ningún momento me he sentido en peligro ni violentado; al contrario, siempre ayudado por la gente ante cualquier necesidad o contratiempo.
    La desigualdad social es evidente. Hay gente muy rica y mucha gente que vive al día. Políticamente la gente quiere dejar de lado los años de violencia y vivir su libertad con alegría y paz. No piden mucho más ni mucho menos...

  De Bogotá me quedo con el Cerro de Monserrate


Zipaquirá, la Catedral de la Sal.


La plaza de Villa de Leyva



Desierto de Tatacoa


Valle de Cocora, las palmas de cera


Medellín, Botero y los "paisas"


Guatapé, El Peñol


Santa Marta, Taganga


El Carnaval de Barranquilla


Cartagena de indias, ciudad colonial


   Ya en España, después de un vuelo de 10 horas con mascarillas entre los más precavidos, me encuentro con un virus, una pandemia y un confinamiento sin determinar el tiempo. No sé qué me depararán estos meses en "prisión".

                   Acabo de leer que "para viajar lejos no hay mejor nave que un libro"