domingo, 26 de agosto de 2012

CROACIA, Split


     Split es la segunda ciudad de Croacia. Situada en la costa dálmata y bañada por el Adriático. El emperador romano Diocleciano, allá por el siglo III d. C., la eligió para vivir su "retiro", y edificó este Palacio. A partir de la construcción romana, con el paso del tiempo, una ciudad, primero gótica y después renacentista, fue creciendo a su alrededor.
Esto es Split, Hoy casi 300,000 habitantes viven en ella.

 Es la segunda vez que estoy en esta ciudad. Hace dos años que la visité en un crucero por el Adriático.    Nuestra visita, empezará por el Palacio y sus alrededores; me gustaría finalizarla en alguna de sus playas. Ya veremos.



        He leído en la guía, aunque ya lo sabía, que el Palacio tiene cuatro entradas. La Puerta Argentea, orientada al Este, es la que da acceso a la Plaza central del Palacio. Justo donde se encuentran las dos calles principales Decumanus y Cardo. 
     Se conserva muy bien, pero los arcos son flanqueados por construcciones modernas e incluso, si te fijas bien, con un hotel.

         Es temprano y no hay mucha gente. Todavía el personal de los cruceros no ha invadido la ciudad.
            

     Todo está a mano. En unos pocos metros ya estamos en el Palacio de Diocleciano y en el Peristilo.
El Peristilo es toda esta serie de columnatas que rodean el atrio. Está muy bien conservado, aunque se ve que hay debajo unas manos de conservación arquitectónica. El turismo es lo que tiene.

      En los alrededores de esta Plaza Central se encuentran diversos edificios que eran las casas de los nobles y algunos templos de los dioses romanos, En la foto del centro, Templo de Júpiter y a su izquierda la calle más estrecha de Croacia. Me recuerda, alguna calle de Cuzco o de Viena e incluso de Vitoria. A propósito, se llama "Déjame pasar".

   

       
 ¡Grata sorpresa! Un grupo de hombres entonan a capella y con una sonoridad excepcional, canciones de amor y costumbres del país. La palabra es Kapla aunque no sé si se refiere al grupo de hombres, al tipo de canciones o a ambos.
                   

        Seguimos callejeando después del concierto en busca de la Puerta Ferra, buscamos el Oeste.

 Ahí está. Saco la foto por ambos lados, primero de salida del Palacio y luego de entrada por el Oeste.
            

         Esta puerta da acceso a la Plaza Narodni, la plaza del pueblo en otras ciudades de la costa dálmata, pero aquí Plaza del Reloj, donde ya se agolpan los edificios góticos.
              

    Es muy curioso lo de este reloj. Es un reloj de 24 horas. Creo que hay otros dos en Croacia y el otro está en Venecia. 
    

      La Puerta aurea está situada al Norte de la fortificación. Se dice que por aquí entró la primera vez Diocleciano a su retiro dorado. Era la entrada de la familia del emperador.
            

    Saliendo por la Puerta aurea, nos damos de lleno cond la estatua del monje Gregorio de Nin. Una estatua de unos 8 metros, en memoria de este monje que se enfrentó a la curia Romana y logró que las misas se celebraran en croata, en vez de latín.
   Todos los turistas le tocan el dedo gordo del pie. Dicen que trae buena suerte.
     

           La Puerta Aénea o marítima es la que conduce al puerto de Split. Es más pequeña pues solo se utilizaba para la entrada de las mercancías. Estos pasajes subterráneos están muy bien conservados. ¿Y por qué? Debido a que durante siglos, estos sótanos fueron el destino de basuras y residuos, nadie optó por entrar en ellos para su saqueo. Por otra parte guardaron casi intactos entre sus despojos, el paso del tiempo y la forma de vivir de sus habitantes. Hoy es un mercado de artesanías... 
 
         

  Kuna la moneda croata, aunque en casi todos los sitios te admiten los euros.

         Catedral de San Domnius. Erigida sobre el Mausoleo del emperador, es uno de los edificios cristianos más antiguo. Bella paradoja: Sobre la tumba de uno de los emperador que más persiguió a los cristianos se levanta una catedral antiquísima. Una construcción octogonal y una torre de casi 60 metros.


       Zona renacentista y Plaza de la República. Es una plaza muy interesante. Estos tres lados de esta plaza rectangular están flanqueados por edificios renacentistas. El cuarto lado está abierto al paseo marítimo y al Adriático.
      

      ¿Un mercado de pescado sin moscas? Pues no hay ninguna. Esto se debe a que al lado hay una piscina spa de aguas sulfurosas y el olor a azufre, parece que no les gusta a estos insectos.
       Los pescateros no limpian el pescado. Lo venden tal cual. Pero en el mercado hay un puesto
de limpieza a petición del cliente, ¡Curiosas costumbres!

         Y ésta es la Split moderna, Un puerto deportivo, la calle de las compras está vacía a estas horas mañaneras.
 

      Y el paseo marítimo, propiamente dicho. Es el paseo de la Riva de Split. Da acceso a los sótanos del Palacio de Diocleciano. Las terrazas de los bares nos impiden ver el edificio al completo y sus accesos.
   

     Lo había visto en algún vídeo y también venía en la guía sobre Split. Es el Picigin, un juego con una pelota de tenis pelada jugado por unas cinco personas en zona poco profunda de la playa. Consiste básicamente en que la pelota no caiga al agua... Hay varios grupos jugando en lugares estratégicos de la orilla. Por eso quería acercarme a la playa. Objetivo conseguido.

                   La playa de Bacvice está concurrida. Es de arena, una excepción en la costa dálmata...

                 














miércoles, 22 de agosto de 2012

CROACIA, la costa dalmata y Trogir

     Sibenik es nuestro centro base desde el cual movernos por estos alrededores. Hoy queremos visitar Trogir y acabar en alguna playa de los alrededores. Tomamos la carretera de la costa, Todavía no hemos pisado la autopista. Ganamos en belleza, perdemos en comodidad y rapidez; pero para eso estamos de vacaciones. Ésta es la desembocadura del rio Krka.

           Antes de atravesar el puente nos paramos en un puesto de venta de fruta y licores del lugar.     Disfrutamos del paisaje y compramos algo para ir picando. 
     

       Un poco más adelante, nos encontramos con estas granjas de mejillones y ostras. Ellos los llaman mussels.  A ver si hoy, probamos un típico plato de mejillones.
 

   Comprimida entre las montañas y el mar y emparedada dentro de sus murallas, está  Trogir, a la que los romanos llamaron Tragurion. La antigua localidad de Trogir ocupa una pequeña isla junto a la carretera de la costa adriática. Un puente la une al continente.
    Cruzamos el puente y aparcamos al comienzo del paseo marítimo Obala Bana Berislavica; mejor andarlo que pronunciarlo.
  

       Recorremos el paseo hasta encontrar la puerta Norte, en cuya parte superior está la estatua de San Iván Orsini, protector de la ciudad.
                                                  

        Ya en el interior de las murallas buscamos la calle Gradska, que según nos cuentan es la arteria principal. Todavía es temprano y apetece perderte por las callejas sombrías y recién regadas.
    

Llegamos a la plaza Juan Pablo II, Trg Ivana Pavla II
La perla, o el diamante no lo sé, de la población, dicen que es la Catedral de San Louro ¿Lorenzo?
El pórtico me parece románico y el resto gótico, construida entre el XII y el XVI. 
La torre del campanario mide unos 50 metros.

        Me llama la atención una de sus puertas. Se repite la decoración de la Puerta Del León de Sibenik, aunque ésta me parece más trabajada y bonita. Los leones venecianos y Adán y Eva como motivos centrales. ¿Quién copió a quién?
    
       El interior es más ecléctico en cuanto a su construcción, pues durante tres siglos variaron los estilos conservando las tres naves.

         La plaza, se complementa con otros edificios, La Alcaldía y Municipalidad , un edificio del XV y la Torre del Reloj. Esta plaza se vuelve a repetir en otras localidades croatas de la costa dálmata. 

                              Y este edificio que es el Palacio de Cipiko. Se puede entrar a cotillear.
       

      Y la visita se acaba. Buscamos otra salida que nos devuelva al paseo Marítimo. La muralla y sus torreones se conservan extraordinariamente bien.
 

                                                 El calor aprieta y llegamos a la Puerta Sur.
                        

  La fortaleza de Kamerlengo es un fuerte medieval, que en su día conectaba con las murallas de la ciudad.    
  

       La hora y el fin de semana hace que la búsqueda de un hueco en la playa sea penosa. Pero nos vamos a bañar por encima de cualquier cabeza, nunca mejor dicho.  

      Nos damos un baño refrescante en agua cristalina. El suelo de piedras le da esa transparencia y color a la vez; la incomodidad de los pies tiene esas ventajas para la vista. Paramos en un bar de la carretera. A pesar de la hora, nos atienden estupendamente. Teníamos que probar los famosos mejillones...