viernes, 27 de abril de 2018

ROMA, Itinerario 4 tarde. San Clemente, Piazza Navona


            No abren hasta las tres, así que después de comer paso por el hotel para descansar un poco.
San Clemente no está lejos de la Plaza Vitorrio Emanuelle, unos 15 minutos; bajaré andando.
     Voy a tener la posibilidad de ver el subsuelo de Roma y penetrar en la Roma antigua. Descenderé unos 20 metros desde el  pavimento de hoy.

    La actual iglesia debe su nombre al papa Clemente, discípulo de San Pedro, o sea , en los primeros años del cristianismo. Parece ser que Clemente residía aquí y al lado de su domus, existía una pequeña iglesia de uso familiar adjunta a la casa. 
    Al ser aceptada la religión cristiana en Roma, se edificó una nueva sobre la antigua iglesia, y nunca mejor dicho, pues la llenaron de tierra. Esto ocurría en el siglo IV. Posteriormente sobre esta iglesia y tras el ataque lombardo del XI, se edificó una nueva iglesia por orden del Papa Anastasio,  en el siglo XII. En posteriores excavaciones se recompuso el puzzle.

        
        


                                       

                      Ésta es la basílica actual, semejante a la inferior, pero en dimensiones más reducidas.
Las columnas son antiguas delimitando tres naves. La nave de la derecha es más estrecha que la de la izquierda.
     Los elementos paleocristianos y medievales se mezclan con los barrocos. Las decoraciones de arcos y techo son del XVIII.     
     Lo que se ve en el centro de la nave es una schola cantorum, donde se disponían los cantores. Proviene de la iglesia inferior.
         El pavimento y un candelabro helicoidal en el vértice izquierdo de la schola es de los Cosmati. ( los famosos suelos).


      El mosaico del ábside es la joya. Contiene elementos paleocristianos  y medievales.
La cruz es el árbol de la vida. Animales y humanos la rodean. 
Lo medieval lo representa el Cristo y sus acompañantes al pie de la cruz.
La influencia bizantina es la que rodea al ábside.


       Bajo por la escalera hacia la primera planta del subsuelo. Es la basílica primitiva del siglo IV 


         Las paredes tienen muchos frescos de siglos IX, X y XI. 
            Y pensar que justo encima está la otra basílica...


                  
                        

            Estos muros de refuerzo se hicieron para soportar las estructuras superiores.
 

             Estoy en el segundo piso del subsuelo, unos 20 metros por debajo.
  Y llego al Mitreo. Aquí se honraba al dios Mitreo, dios oriental introducido en Roma por los legionarios. Este dios otorgaba a los valientes una vida dichosa en el más allá.
  
                                   Aquí también se encuentran restos de la primitiva domus.


           Este es el atrio de San Clemente, el mejor atrio medieval conservado en Roma.


           

   Acabada la visita religioso-cultural, me encamino a la Piazza Navona. Voy andando y ya me oriento bastante bien.         
           Piazza Navona es la plaza barroca por excelencia en Roma. Está situada en pleno corazón de la ciudad medieval, rodeada de estrechas callejuelas por donde resulta muy agradable perderse paseando sin rumbo. Es lo que voy a hacer.
    Su característica forma alargada se debe al gran estadio de Domiciano, construido a finales del siglo I, sobre cuyas ruinas se levantaron en la Edad Media los edificios actuales. Pero su aspecto actual es obra del Papa Inocencio X, que tenía en esta plaza el palacio familiar (actual embajada de Brasil) y decidió convertirla en la plaza más espectacular de la ciudad.
       Así la dejó...
Plaza Navona

         Las dos fuentes menores, simétricamente dispuestas en los extremos de la plaza, contienen esculturas realizadas en el siglo XIX, excepto la figura del moro, en el extremo más alejado del río, realizada por un discípulo de Bernini en el XVIII.



                                                                     La fuente del Moro.


         La principal atracción de Piazza Navona es la famosa Fuente de los Ríos, diseñada por Bernini, junto con la iglesia de Santa Agnese in Agone, diseñada por Borromini.
       La fuente y sus figuras monumentales representan los principales ríos de los cuatro continentes entonces conocido. Sirve de pedestal a un obelisco egipcio, levantado en medio de la plaza, como antiguamente se hacía en los circos romanos.
       No sé si lo he escrito, pero Roma está llena de obeliscos.

                       

              Figuras que simbolizan al río Ganges y al río Nilo. Representan a Asia y a África.        


                    El rio de la Plata y el rio Danubio. Representan a América y a Europa.


                     ¿Alguien que haya visitado Roma, no se ha hecho una foto en Piazza Navona?

                                       

        Frente a la fontana está Santa Agnese  in agone. Esta iglesia  fue edificada sobre una iglesita medieval que se encontraba entre las ruinas del estadio para guardar la memoria de Santa Inés, martirizada en este lugar. La fachada cóncava de Borromini sirve para realzar la gran cúpula central sin invadir la plaza. Parece que se te viene encima, lo he comprobado.


         Por pura casualidad  al salir de la plaza, me topo con esta estatua, il pasquino.
       Il Pasquino es la más conocida de las denominadas estatuas parlantes de Roma.​ Se convirtió en figura característica de la ciudad durante el siglo XVI, debido a que surgió la costumbre de colocar en ella escritos críticos y satíricos, a menudo en verso, dirigidos contra personajes públicos importantes como cardenales y pontífices. En España podría haber unos cuantos...
  Pero, ¿quién era El Pasquino?  Una leyenda dice que era un barbero; otra que era un gladiador... 
Qué más da. La historia es muy curiosa y la estatua pasa bastante inadvertida al entrar o salir de la plaza. Hoy sigue teniendo pasquines pegados...
           
Il Pasquino
                         

                                         Borromini                   versus                   Bernini
                           









   


    

ROMA, itinerario 4, mañana. San Pablo extramuros, campo de Fiori y el Pantheón.


     La Basílica mayor de San Pablo Extramuros, como su nombre indica, está alejada de la Roma clásica, a unos 14  kilómetros del Vaticano. Una línea de metro me deja en una calle cercana a la Basílica.
Según la tradición, aquí está enterrado San Pablo. Es un monumento Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

   En la audio-guía me he informado un poco de su historia.
      Tras la muerte de San Pablo sus seguidores levantaron una iglesia paleocristiana sobre su tumba. Es en el siglo IV cuando por orden de Constantino se construye la basílica, sobre la antigua iglesia. Durante años fue enriquecida con frescos y mosaicos.
     En 1823 sufrió un gran incendio y tuvo que ser restaurada casi totalmente.

   La fachada no me llama mucho la atención... El campanario desentona un poco, ¿no?
       Anexa a la basílica está la abadía. Creo que de los monjes de Montecasino pasó a los monjes de San Benito, que la administran hoy en día. ¿Benedictinos?

San Pablo Extramuros
         Este es el claustro de la abadía. Me encantan las columnas. Creo que son del XIII.

                      

        Desde la fachada posterior, se ve este llamativo atrio de la Basílica. Hago un cálculo y  me sale un atrio de 150 columnas.

         
       Se puede entrar y lo hago. Pensaba que era un recinto cerrado.



        Desde aquí puedo ver la parte exterior trasera de la basílica, decorada por un enorme mosaico dorado. Es mucho más bonita que la fachada principal.
         En el centro la estatua de San Pablo. Y ni un paso atrás...


             Me dirijo hacia el interior.
  La Basílica posee una nave central y dos laterales a cada lado. Cinco, pues. Mide unos 130 metros de largo, 65 de ancho y 30 de alto... Casi nada. Es en tamaño, la segunda basílica de Roma.
 No he contado las columnas de alabastro, pero hay un ejército. 


                    

     Los mosaicos son del siglo XIII y resultaron muy dañados en el incendio. Por suerte lograron reconstruirse a partir de algunos restos. El suelo de mármol. Supongo que de los Cosmati o seguidores.

                    

          Mosaico del arco de triunfo. Financiado por la hija del emperador Teodosio en el V. También restaurado. Maldito incendio...


     El candelabro  que está junto al baldaquino es del XII, se salvó del incendio.

                            
     
                El baldaquino de mármol es del XIII. Justo debajo esta la cripta. Este tampoco sufrió daños.

                                

      Es la tumba donde reposan las reliquias de San Pablo. Es un sarcófago macizo de 2,55 m de largo por 1,25 de ancho y 0,97 de altura, identificado con seguridad como el del Apóstol.... Eso dicen .


      ¡Y el techo!


         Me dedico a pasear mirando por encima de las columnas esos medallones, creo que les llaman "tondos", que contienen todas las efigies de los papas. A ver si encuentro la del Papa Francisco...
Me entra tortícolis... También me interesa Juan XXIII.


         Y una mirada hacia la entrada. ¡Impresiona!


                    
         Puerta bizantina del XI, una reliquia.                  Puerta del atrio 

  
                Puerta principal.
     

   Ha merecido la pena el viaje. Voy hacia el centro y tengo que tomar un bus.
      Desde el autobús capto esta imagen de la famosa Pirámide Cestia. Pirámide de estilo egipcio del año 12 a. C. erigida en honor a Cayo Cistio. Está cerca del cementerio protestante y de San Pablo Extramuros. Muy cerca creo, de la muralla Aureliana, por debajo de la cual acabo de pasar.

Pirámide Cestia
       El autobús me deja en la orilla del Tiber a cinco minutos de la plaza a la que me dirijo.
Por callejuelas de artesanos, que me recuerdan a las gremiales de Vitoria, llego a este mercado: El campo di Fiori.


         En el centro de la plaza, como protegiendo a vendedores y compradores, la estatua de ...
Tendré que comprobarlo por la tarde cuando levanten los tenderetes.

Piazza di Campo di Fiori
       Frutas y verduras


      Y pasta, mucha pasta. Supongo que para los turistas. Dicen que los romanos  la hacen en su propia casa...No sé yo...


           Vuelvo por la tarde. La plaza recobra otro aspecto. Aquí en el medievo, ajusticiaban a los reos.

Giordano Bruno
        Giordano  Bruno, ahora, está más solo. El filósofo, matemático y científico, que por sus ideas progresistas, fue quemado en la hoguera, aquí en esta plaza en el año 1600. Recuerdo, no literalmente, sus últimas palabras al tribunal " Tembláis más vosotros al anunciar esta sentencia que yo al recibirla"... Manda huevos...
          Los chiringuitos de la plaza empiezan a llenarse de turistas. Me siento a tomar una cerveza y a ver pasar a la gente...
                             
       

        Pan- theos, todos los dioses.  Agripa, tal y como nos recuerda la inscripción, lo ordenó construir para albergar a todos los dioses romanos. Destruido en un incendio, fue posteriormente en 118 d.C., cuando el emperador Adriano lo reconstruyó. En el siglo VII se transformó en iglesia cristiana, sin modificar su apariencia.   ¡Menos mal!
         

El Panteón
       La fachada es la clásica de los tiempos romanos - griegos, con un pórtico con columnas dominadoras por un friso triangular.
Estas tres columnas, las primeras del lateral, son distintas al resto, y no es por el sol. Curioso, ¿no? A ver si me entero el porqué.


       El interior es una planta circular que sostiene la inmensa cúpula abierta. Posee un ojo, también circular, de un diámetro de casi 9 metros.
       En su interior hay un altar, diversos dioses y estatuas y un monumento funerario.


       La luz y otros elementos meteorológicos penetran por el ojo. Sí, justo debajo, hay un desagüe, por lo de la lluvia...


               

      La típica foto del turista.  No la he encuadrado bien...¡manazas!. Menos mal, que hay poca gente....¡Qué vergüenza!


          La tumba de... Ahí la  tenéis.

                                     
       
            Empieza a llegar gente. ¡ Me piro! 
                                                           ¡Viva Italia!