miércoles, 4 de septiembre de 2024

Teruel existe: Dinópolis






 





Teruel existe: Matarraña, Beceite y las pasarelas del Parrizal

   Madrugo pues desde Teruel hasta Beceite tengo unas dos horas largas de viaje sin contar las posibles paradas que tal vez haga
   Llego a Beceite a eso de las 10:00 h y me dirijo a  la oficina de turismo, donde tras previo pago de la entrada me dan la información necesarias para llegar al paraje. 
La chica que me atiende me dice que va a despejar, pues el cielo está cubierto. Me voy a encontrar con 
 pozas, estrechos y cañones, la presencia de las espectaculares agujas llamadas Les Gubies y siempre con la compañía del río Matarraña que desgraciadamente baja con poco caudal. En definitiva, un paseo entre rocas y agua que será una delicia para cualquier amante de la naturaleza.

Desde la oficina de Turismo a la entrada hay unos 6 kilómetros por un a carretera-camino estrecho, donde justo caben dos vehículos. Como es temprano apenas me encuentro con uno o dos. Por fin,  llego al punto de control .

 

     Hay una chica en la entrada que me vuelve a informar sobre el recorrido: elijo el tramo tradicional (nivel fácil): 6 Km ida y vuelta. De 2 a 2’5 horas completa, pero lo alargaré con  paradas, fotos... 
Los primeros 800 metros son un paseo para disfrutar del ruido del agua y de un precioso jardín silvestre que salpica la ribera del Matarraña.

         

  En ese trayecto un cartel me informa que allí mismo puedo ver las pinturas rupestres de la Fenellassa o Fenellosa.

  

            Es un abrigo rupestre, pero la pintura apenas se observa...Unas pinturas antropomorfas

                                 

 Dejo el camino forestal y me adentro por un sendero más estrecho y pedregoso, siempre acompañado por pozas de agua. Llego a una pasarela de madera que me indica que en ese punto comienza la Ruta del Parrizal. El cielo quiere abrirse, a ver si tengo suerte. Para el paseo, la temperatura es perfecta. No encuentro gente, por ahora...

  

  

  A partir de este punto, empieza lo que es la ruta en sí misma. Pasando por una pasarela de madera, se empieza a remontar el río durante una hora aproximadamente caminando por senderos y pasarelas de madera. 

     

                El paseo combina pasarelas sobre el río y sendero por bosque de ribera

                   

  Continúo mi camino en solitario, perdón con algún que otro compañero muy atrevido... Ni se inmuta.


Es una pasada, Lo estoy disfrutando a base de bien. Y además está despejando.

 

   Las pozas cada vez son más escasas; una pena. Con agua de primavera este paraje tiene que ser impresionante, cautivador, relajante, mágico y no sigo con los adjetivos...


 



            Era uno de los misterios ocultos de la mitad del trayecto: La cova de la Dona 


Después de aproximadamente una hora y media y unos 3 km de caminata, llego a este paraje boscoso y cerrado. Alzo la vista para disfrutar de las gubias, una formación geológica con forma de aguja como resultado de la erosión.


  Y acompañándome por el bosque frondoso y, entre la tupida vestimenta de los árboles, me dominan unas agujas casi perfectas de piedra esculpidas por la lluvia y el paso del tiempo. 
Las famosas Gubies son rocas calizas de colores grisáceos y anaranjados, con formas verticales en forma de dientes de sierra debido a la erosión. Es una información que se va repitiendo en los carteles informativos.





    A menudo el río se oculta en el subsuelo bajo un gran caos de bosques. Las paredes del cañón finalmente se van aproximando notablemente; el barranco empieza a convertirse en grieta



  El final es un cañón de 60 metros de alto, 2 metros de ancho y 200 metros de largo conocido como Els Estrets del Parrissal. A propósito, nadie hasta ahora me ha aclarado por qué le llaman Parrissal .
Como novedad, desde junio de 2022, este tramo de garganta es transitable por pasarelas de madera. 
Gracias a la cadena la travesía se hace más fácil y segura.


                                 El final del recorrido se encuentra al otro lado del cañón (garganta). 

 

     Es el momento de dar la vuelta y encaminarme al punto de origen.
El viaje de regreso se hace por el mismo camino. Hay que desandarlo, lo que supone un regalo para los sentidos. Iré fijándome en esos detalles que me han pasado inadvertidos. Una segunda oportunidad para grabar a fuego una excursión inolvidable.

                                        Y además el cielo casi ha despejado sus nubes. 


          Visto desde el camino de vuelta, el paisaje parece distinto... ¿He pasado por aquí antes?










    En la zona más frondosa el pino negral es el más característico, pero también hay arces, tejos, acebos y  helechos, claro.

 Cojo el coche y me dirijo a Beceite. En este camino estrecho me cruzo con varios coches y tenemos que hacer diabluras para pasar; menos mal que la gente es respetuosa.  


Beceite es una de las poblaciones más atractivas de la Comarca del Matarraña, según el folleto de turismo.Se trata de una población de aproximadamente 650 habitantes situada al NE de la provincia de Teruel. Dentro de la Comarca del Matarraña limita al Sur y al Este con la provincia de Tarragona, al Oeste y al Norte con los municipios turolenses de Valderrobres y Cretas.

                            Me doy una vuelta callejeando por el puente, la plaza, la ermita, el lavadero...



                                      Y la piscina de verano, gran poza del río Matarraña.