Zaragoza es una ciudad con una rica historia de más de 2000 años. Para conocer sus orígenes nos tenemos que remontar al año 14 antes de cristo, cuando el emperador César Augusto decidió fundar una nueva ciudad en la confluencia de los ríos Ebro, Gállego y Huerva, enclave privilegiado donde ya existía el asentamiento íbero de Salduie.
Acababan de terminar las Guerras Cántabras y el poder de Roma había conseguido tras casi dos siglos someter bajo su dominio a toda Hispania; la idea era seguir romanizando el territorio para hacer ver a los indígenas que Roma había llegado para quedarse. Además, también se buscaban nuevos asentamientos donde situar a las legiones veteranas de la guerra para cumplir esa doble función de romanizar y a la vez que los veteranos de guerra aseguraran uno de los accesos hacia la Cornisa cantábrica como es el valle del Ebro.
Y nació Caesaraugusta, en la que se asentaron esos veteranos de las legiones IV Macedónica, VI Victrix y X Gemina.
Caesaraugusta, la actual Zaragoza, es una de las pocas ciudades romanas que tuvo el privilegio de llevar el nombre de César Augusto, el primer emperador de Roma.
Descubre uno de los mayores teatros de la Hispania romana con aforo para más de 6.000 personas, el más grande de España descubierto hasta la fecha y el único con una fosa bajo su escenario.
Centro neurálgico y principal lugar de reunión donde se desarrolla la vida social, religiosa, civil, política y económica de Caesaraugusta.
















































