Hace más de 30 años que no piso este lugar. Tengo algunos recuerdos de mi infancia y de las excursiones del colegio. Algunos chicos internos en mi colegio eran de aquí. Con algunos hice amistad y con ellos descubrí la ikurriña, objeto prohibido en aquellos años...
Leo en mi información que Bermeo se encuentra en la costa de Bizkaia, dentro de la comarca de Busturialdea. Constituye uno de los principales puertos pesqueros del territorio histórico. Está situado en las faldas del monte Sollube, mientras que su línea de costa presenta abundantes acantilados y rocas como San Juan de Gaztelugatxe y las islas de Akatz e Izaro. En su costa hay pequeños entrantes como el que da lugar al cabo de Matxitxako.
Quiero verlo todo.
Desde este mirador diviso el núcleo de Bermeo y el puerto pesquero. En plena costa vizcaína diviso el cabo de Matxitxako y la Tala, magnífica arboleda que está en la parte más elevada del municipio.
ojo el coche y bajo hasta el puerto. Es laborable y es fácil aparcar. Ha salido un buen día y el paseo con sabor y olor a mar es sagrado. Me siento en una terraza y tomo un café.
Xixili, La Lamia del puerto (la bruja). "Cuentan que un pescador, mientras trabajaba, encontró a una lamia que estaba herida. Pensó que no era plan de llevarla al pueblo (suponemos que no la hubiesen recibido con buen rollo) así que decidió esconderla en Izaro y curarla. Cuando se recuperó, se convirtió en su ayudanta consiguiéndole la mejor pesca. Como pasa en todo cuento que se precie, se enamoraron. El final deja poco margen de sorpresa, ella consiguió convertirse en mujer, se casaron, vivieron felices y comieron perdices."
Comienzo mi recorrido turístico por el monumento de Néstor Basterretxea , "la ola gigante"; la tradición dice que si observo el paisaje desde la abertura del monumento, veré que la isla de Izaro encaja en la ranura, causando un impacto visual excelente. Es verdad, ahí está
Sigo caminando y me encuentro con "el regreso" y "la última ola". Merecen una foto.
Desde aquí, después de una pequeña subida por las calles que ascienden y descienden por la ladera de Sollube llego hasta el museo del pescador, que se alberga en la Torre Ercilla.
Me quedo en el mirador observando las esculturas "Ya vienen", que la galerna de 1912 y su tragedia para los pescadores bermeotarras recuerdan .
A la plaza del Ayuntamiento de Bermeo se le llama la plaza de Sabino Arana, centro neurálgico del pueblo. Aquí se reúnen dos de los monumentos más simbólicos de Bermeo, la neoclásica iglesia de Santa María y la Casa Consistorial, también neoclásico, cara a cara, rivalizando. En medio, como un mediador o árbitro del enfrentamiento un kiosko de música.
Saliendo de la plaza encuentro los restos de la muralla y puerta oeste de entrada de la ciudad . Y cómo no, una mujer venciendo pescado...
La iglesia de Santa Eufemia fue construida probablemente en el siglo XIII y reconstruida a finales del siglo XV. Es la iglesia más antigua de Bermeo y está situada encima del puerto viejo. Es gótica, tal y como se puede apreciar en las ventanas, puertas Es de una sola nave. La torre, construida en 1783, tiene una cúpula adornada con pináculos.
En la iglesia están enterrados los señores de Mendoza, Los Señores de Bizkaia juraban los Fueros en esta iglesia.
Voy camino de San Juan de Gaztelugatxe. Estaré atento para coger el desvío hacia el cabo Matxitxako. Quiero verlo, pero no sólo desde lejos.
Eh, Voilà!
¿Dónde estará el farero o la farera? ¿Trabajo a distancia?
San Juan de Gaztelugatxe es una de las zonas más visitadas del todo el territorio histórico de Bizkaia, pertenece al municipio de Bermeo y se encuentra a 8 kilómetros del centro urbano. Me lo han avisado: "Vete temprano, porque sea el día que sea esta petao". Pues eso, a madrugar.
Es temprano, aparco bien y apenas hay gente. Aunque veo algún grupo que ha hecho lo mismo que yo.
La puerta está abierta y comienza el espectáculo.
El día es esplendido de manga corta y con mareas vivas. Desde arriba así se ve el paisaje y el camino de la ermita.
Comienzo a bajar por un camino primero acementado y posteriormente de tierra. La pendiente es fuerte; luego habrá que subirla...Estoy sudando, pero las vistas merecen la pena.
Ya estoy abajo. Este camino lo hice a finales de los 90 con mi madre. Mi padre se quedó arriba en el restaurante. Ahora cruzaré la parte llana y a subir por los escalones...
¿Cuántos son? No me acuerdo. Ver la subida me marea... Ja, ja, ja. El Flysh llega hasta aquí.


No ha sido para tanto, aunque he llegado empapado de sudor. Una señora me ha visto y me ha dado un paquete de klinex, ¡Gracias, señora!
La ermita está cerrada y han quitado la campana que se tocaba tres veces al llegar, mientras pedías algún deseo. Bueno el deseo de llegar y observar esta delicatesen ya se ha cumplido.



Casi estoy sólo, con un día estupendo y mareas vivas... ¿qué más puedo pedir? Unas fotos.
Aquí abajo se rodó un capítulo de "Juego de tronos".